Simples conceptos para un
recorte y herrado correctos
- El herrador y su relación con el caballo. La importancia de conocer la
especie y a cada individuo.
Con el fin de preservar la conducta del caballo y disminuir los riesgos físicos
del herrador, éste último debe intentar conocer al caballo como especie y como
individuo.
Conocer al caballo con anticipación permite prevenir accidentes, permite estar
atento a las cosas que, posiblemente, ocurrirán. Por otro lado, cuando el
herrador se encuentra con caballos que no son del todo mansos, debe recurrir a
métodos que le permitan preservar su integridad física durante el trabajo.
Una premisa a tener en cuenta es "Acabando la habilidad, empieza la violencia".
Cuando al herrador se le acaban los conocimientos tiende a recurrir a la
violencia. Cada vez que esto esté pronto a ocurrir, éste debe detenerse y
aceptar que existe la falta de algún conocimiento. Es el momento de estudiar y
recurrir a quienes poseen dichos conocimientos, con el fin de resolver las
situaciones correspondientes.
- El pie por dentro y las funciones de sus principales estructuras.
Conocerlas para respetarlas.
Si no conocemos al pie por dentro y a las funciones de cada una de sus
estructuras, no podremos respetarlas.
Cada estructura que compone al pie se encuentra allí porque cumple una función
específica. Si eliminamos aquellas partes del pie, le quitamos a éste su
capacidad y función primarias.
Trabajar en base a enseñanzas sin fundamentos científicos nos obliga a realizar
un trabajo artesanal, y el trabajo del herrador no es artesanal.
Un trabajo artesanal nos permite un resultado diferente cada día. Si en el
herrado de un mismo caballo obtenemos resultados diferentes cada vez, el caballo
sufriría las consecuencias de un trabajo artesanal.
Si el herrador conoce y respeta la información natural del pie puede realizar el
mismo trabajo cada vez, obteniendo siempre el resultado deseado.
- El pie ideal para cada individuo, con relación a la apertura mental de cada
herrador.
Existe un pie ideal para todos los caballos y el herrador debe tenerlo en cuenta
pero, a su vez, debe contar con una mente flexible, con el fin de obtener un pie
ideal en cada caballo individuo.
La conformación del caballo es tan poderosa que el pie forma parte de su
consecuencia.
Un caballo con una conformación A, determinará un pie A.
Un caballo con una conformación B, determinará un pie B.
Un caballo con una conformación C, determinará un pie C.
El herrador sólo deberá aprender a respetar la conformación del caballo. En caso
de que ésta sea deficiente, éste generará las ayudas correspondientes para que
el caballo la sobrelleve de una forma cómoda, sin pretender cambiarla.
- Aplomos deficientes. Cuándo se puede corregir, cuándo se debe respetar.
Los aplomos pueden corregirse y pueden estabilizarse.
Se corregirán cuando las placas de crecimiento de los huesos se encuentren
abiertas y se estabilizarán cuando éstas se hayan cerrado. Pero para ambos
casos, el herrador debe considerar y respetar la información natural del casco.
Sin una correcta interpretación de éste, el trabajo será artesanal.
En variadas ocasiones se dice: "Se debe respetar el aplomo del caballo; si es
desviado hacia afuera hay que respetar dicha desviación..."
Pero, ¿Qué significa, realmente, respetar el aplomo del caballo? Si no se sabe
leer la información que ofrece el propio casco del caballo, cada herrador
interpretará el "respetar el aplomo" de diferentes formas.
- Los cuatro balances del pie. Balance parcial, balance absoluto.
El pie cuenta con cuatro tipos de balances, el balance X, Y, Z y F. Cuando
cualesquiera de los cuatro balances se encuentra alterado, el caballo pierde el
equilibrio absoluto, contando con equilibrio parcial.
Un caballo con equilibrio parcial nunca podrá aprovechar su máximo potencial,
porque siempre contará con interferencias durante su estación y movimiento.
Cuando el herrador logra obtener equilibrio absoluto en los cuatro balances,
posibilita al caballo a moverse sin interferencias. Su cuerpo se encuentra en
perfecta armonía. Su rendimiento aumenta.
El caballo sólo contará con equilibrio corporal absoluto cuando el herrador
logre equilibrar los cuatro balances.
- El recorte de cascos en potrillos. Concepto para no generar desviaciones
sobre desviaciones en casos de corrección.
Recortar los cascos de un potrillo es importante, pero más importante aún es
hacerlo de forma correcta. Realizar correcciones de desviaciones en potrillos
nos asegura un caballo correctamente aplomado en el futuro pero, para que esto
ocurra, el herrador debe contar con los conocimientos necesarios, que le
permitirán recortar un casco sin originar desviaciones sobre desviaciones en un
mismo miembro.
Naturalmente, un potrillo puede nacer con desviaciones angulares o rotacionales,
pero no con ambas. Cuando existen desviaciones angulares y rotacionales alojadas
en un mismo miembro, será porque el herrador ha intentado corregir un aplomo
utilizando una técnica que no es correcta. Para aplicar una técnica correcta el
herrador necesita conocer los cuatro balances del pie en combinación con la
información natural que ofrece el casco.
Sólo de ésta forma se podrá corregir la desviación de un potrillo sin generar
una segunda desviación.
- La función del recorte del casco de un potrillo.
Todo trabajo incorrecto realizado en el casco genera una información negativa
que sube por el miembro hacia la conformación del potrillo, es analizada y
regresa al pie de forma aun más negativa. Se agrava un defecto.
Todo trabajo correcto realizado en el casco genera una información positiva que
sube por el miembro hacia la conformación del potrillo, es analizada y regresa
al pie de forma aun más positiva. Se corrige un defecto.
El trabajo del herrador es enviar información positiva mediante un recorte
correcto para que la corrección sea realizada por el mismo potrillo.
El herrador no debe corregir, sólo el potrillo debe hacerlo con ayuda de éste.
Las ramas de un árbol pueden enderezarse, pero desde la raíz siempre crecerán
torcidas. Para que un árbol genere ramas derechas debe cambiarse la información
que proviene desde las raíces.
El herrador puede lograr que un miembro se vea derecho, pero desde la
conformación del potrillo siempre crecerá desviado. Para enderezar un miembro
hay que cambiar la información que proviene desde el potrillo.
- El equilibrio corporal del caballo, resultado de un cuarto balance no
considerado.
Para que un caballo logre equilibrio absoluto, el herrador deberá, antes, lograr
que los 4 balances del pie se encuentren en equilibro. El equilibrio corporal
del caballo se encuentra directamente ligado al balance F del pie, un cuarto
balance no considerado.
Un caballo desequilibrado latero medialmente padece contracturas musculares que
le impiden desplazarse de forma adecuada. Aproximadamente, el 95 % de los
caballos cuenta con desequilibrios latero mediales, y es natural que así sea. El
trabajo del herrador es equilibrar cada pie en cada herrado, con el objetivo de
que el animal cuente con equilibrio corporal absoluto. Que un caballo no
claudique no significa que se encuentra en óptimas condiciones. A partir de que
un caballo no claudica, éste deberá encontrarse cada vez mejor, logrando el
máximo rendimiento sin perjudicar su salud.
- El balance F o Triangular del pie.
Es el balance que considera la flexibilidad vertical o longitudinal NATURAL del
pie.
Debido a que el casco en pinzas es cerrado y en talones abierto, además de la
flexibilidad transversal u horizontal, posee flexibilidad longitudinal.
Dicha flexibilidad natural, propia del caballo, cumple la función de proteger
las articulaciones cuando el caballo se encuentra descalzo. Al utilizar una
herradura rígida, el herrador elimina la flexibilidad natural del pie, pero debe
considerar dicha flexibilidad con el objetivo de trasladar el peso del caballo
desde los lados hacia el centro de equilibrio de cada pie.
Desde gran cantidad de años nos han enseñado que el casco, siempre, debe quedar
plano al recortarlo. La realidad es que sólo quedará plano si el caballo posee
una conformación perfecta, pero nunca quedará así si existe un desequilibrio
latero medial.
Cuando existe un desequilibrio en un casco, éste no quedará plano al recortarlo.
Existirá un falseo de flexión.
- Causas y consecuencias de desequilibrios latero mediales. Alcances,
interferencias, cuartos, dolores musculares.
Tanto los alcances como las interferencias, los cuartos y los dolores
musculares, se deben a desequilibrios latero mediales alojados en los cascos o
en los miembros.
Los desequilibrios son la causa; los alcances, interferencias, cuartos y dolores
las consecuencias o efectos.
Para tratar cualesquiera de estas dolencias el herrador debe trabajar sobre la
causa que la provoca.
Las herraduras especiales ayudan a que los caballos no se interfieran entre
miembros, pero no logran equilibrar al caballo.
Las técnicas mecánicas utilizadas para curar cuartos ayudan a que estos
desaparezcan, pero no logran eliminar el desequilibrio que los provoca.
Las técnicas veterinarias para eliminar dolores musculares ayudan a calmar el
dolor, pero no combaten el desequilibro que los provoca.
El trabajo del herrador es concentrarse en las causas y no en las consecuencias.
- Cómo trasladar el peso del caballo desde un lado hacia el centro de
equilibrio del pie.
Es fundamental que el herrador sepa trasladar el peso del caballo desde un lado
del pie hacia su centro de equilibrio. Sólo lo podrá realizar considerando la
flexibilidad longitudinal del casco, en combinación con la información natural
que éste brinda en los talones y en la unión de la palma y la pared. Tanto los
talones como la palma del casco nos muestran dónde debemos recortar para no
sacar material de más ni de menos. Recuerde, el trabajo del herrador es quitar
lo que ha crecido y dejar en el pie lo que pertenece al pie y cumple una función
específica, por esa razón no existe el término "quitar de más o de menos".
Cuando el herrador respeta los límites naturales de corte, obtiene como
resultado los balances que el caballo necesita de acuerdo a su conformación.
Para ello, el herrador requiere de un eficiente manejo de la escofina al
emparejar el casco.
- El desvasado o normalizado del pie se resume en tres factores naturales.
El objetivo del herrador es descubrir el casco del caballo individuo, en forma y
tamaño.
Al descubrirlo, éste respeta las estructuras propias del animal.
Recuerde, recortar un casco es simple, los complicados somos nosotros, los
herradores.
El casco cuenta con tres factores naturales que, al considerarlos y respetarlos,
nos permiten obtener como resultado el casco de cada caballo individuo, en forma
y tamaño.
1º factor: En la pared de los talones existe una manifestación natural de dónde
debe realizarse el corte, para que éstos no queden ni cortos ni largos. Hay que
aprender a visualizarla. Es parte de la información semi oculta que posee el
pie.
2º factor: La unión de la palma y la pared es el punto justo por donde debe
realizarse el corte; cortar de más significa eliminar palma y cortar de menos
significa dejar pared que ha crecido y debe recortarse.
3º factor: La primera porción de pared, desde el rodete coronario, es lo que
indica el ángulo propio de cada casco con relación a la conformación del
caballo.
Respetar estos tres factores naturales nos permite respetar el casco y la
conformación de cada caballo individuo. Trabajaremos a favor de los deseos del
caballo.
- Tres ojos diferentes para ver y recortar el casco.
Dependiendo de cómo se levante el herrador esa mañana, de cuántos conocimientos
posee o de cómo esté acostumbrado a ver el casco, podrá reconocer tres técnicas
de recorte de casco; sólo una de ellas es correcta. La técnica correcta respeta
los dos primeros factores naturales y responde a "se quita lo que ha crecido y
se deja en el pie lo que es del pie".
- El falseo de flexión en el casco, resultado de un recorte correcto.
Si el herrador respeta los dos primeros factores naturales, podrá obtener un
plano perfecto en un casco perfectamente equilibrado y un falseo de flexión en
un casco desequilibrado. El falseo de flexión es el desnivel que se obtiene en
un lado del casco respecto del lado opuesto. El lado que ha soportado más peso
debido a un desequilibrio se ve en la obligación de sobre elevar su talón,
porque el casco es flexible. Al apoyar una herradura, sin clavar aún, de costado
se verá un espacio de luz que parte desde el centro de la pinza del casco
incrementándose hacia el talón. Dicho espacio de luz o desnivel del casco se
llama falseo de flexión. El falseo de flexión es la causa de un desequilibrio y
aparece de forma automática. El herrador no lo genera quitando casco de más, se
genera solo por haber existido más presión en ese talón; y desaparece,
inmediatamente, cuando el caballo pisa o cuando la herradura es clavada. No
confunda falseo de arco, falseo total y falseo de flexión, son tres falseos
diferentes.
- Resultados de correcciones y estabilizaciones.
Considerar el balance F del pie al recortar un casco permite corregir
determinadas desviaciones latero mediales en potrillos y estabilizar
desviaciones en caballos adultos. Luego de realizar un trabajo correcto, en la
práctica, podrá notar las diferencias en casos de desviaciones antes de recortar
el casco y después de recortar el casco. Podrá, también, ver las diferencias
luego de un determinado período determinado en días y meses, tanto en los
aplomos, en los cascos, como en el rendimiento del animal.
- Tratamientos tradicionales, no válidos, para tratar desequilibrios latero
mediales.
Existen tratamientos que se concentran en la consecuencia de un desequilibrio o
de una desviación y no en la causa que ha generado a estos. Estos tratamientos
tradicionales ocultan el problema sin combatirlo de raíz. Normalmente, generan
más problemas que soluciones, por la razón de que se llevan a cabo en contra de
los deseos del caballo. Ejemplos de tratamientos que generan desviaciones
secundarias contrapuestas a las desviaciones primarias:
- Quitar casco de más o de menos.
- Colocar plantillas suplementadas en el lado lateral o medial del casco.
- Utilizar extensiones laterales o mediales en potrillos.
- Concentrarse en enderezar el miembro, mediante métodos mecánicos en el casco,
olvidando que la corrección debe provenir desde el potrillo.
- Conclusión
Si bien existe una gran cantidad de observaciones que pueden entrar como
conclusión, se pretende que el herrador sólo recuerde la principal.
El herrador no debe olvidar que el casco cuenta con límites naturales de corte y
con flexibilidad longitudinal NATURAL, propios de la funcionalidad del caballo.
Considerando dichos factores, sólo habrá que sumar los conocimientos necesarios
para utilizarlos en beneficio del caballo, su conformación y sus aplomos.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 12/07/2010
AUTOR: Daniel Anz, Herrador Profesional. Argentina
Enlace fuente:
http://www.engormix.com
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